Ni siquiera es lo mismo, lo sé
miércoles, 28 de septiembre de 2016
Ayer en clases de matemáticas teniendo una batalla interna con radicales y potenciales y toda su maldita tribu. Hoy he estado mirando sobre el tema y creo que lo voy pillando. Hoy viendo Ghostbusters 2016 los números y la ciencia me saludan, de nuevo para que no las olvide y que entienda porque quieren ser comprendidas para revolucionar un poco tu vida
Blood moon
Uno no puede explicar lo que sentimos cuando estamos presenciando algo que nos llena por completo, que nos hace maravillarnos, sencillamente no se puede explicar.


Pero queda en las mentes de todos nosotros. Lo que sentimos queda ahí, un poco oxidado.
Subí las escaleras de mi azotea y me tumbe en el frio y duro suelo . Estuve allí casi tres horas sintiendo el aire fresco y abrumador, el tiempo que tardo la luna en tornarse de ese mágico y magnético rojo sangre. Recuerdo la conexión que sentí clavando mis ojos a los binoculares viendo la mancha roja aparecer, casi te sentías parte de todo ese espectáculo curioso suspendida en la órbita de todo aquello sintiendo el sol y la luna en tus millones de células, en la sangre y en todos y cada uno de tus huesos. Y no olvidar a los tres murciélagos sobrevolar el cielo quedando una bonita y bizarra imagen con la luna sangrante de esa noche.
Lastima de no haber tenido una buena cámara esa noche, lógicamente las fotos no capto bien la luna de sangre.

Bueno, al menos el ojo humano sí lo hizo.


Pero queda en las mentes de todos nosotros. Lo que sentimos queda ahí, un poco oxidado.
Subí las escaleras de mi azotea y me tumbe en el frio y duro suelo . Estuve allí casi tres horas sintiendo el aire fresco y abrumador, el tiempo que tardo la luna en tornarse de ese mágico y magnético rojo sangre. Recuerdo la conexión que sentí clavando mis ojos a los binoculares viendo la mancha roja aparecer, casi te sentías parte de todo ese espectáculo curioso suspendida en la órbita de todo aquello sintiendo el sol y la luna en tus millones de células, en la sangre y en todos y cada uno de tus huesos. Y no olvidar a los tres murciélagos sobrevolar el cielo quedando una bonita y bizarra imagen con la luna sangrante de esa noche.
Lastima de no haber tenido una buena cámara esa noche, lógicamente las fotos no capto bien la luna de sangre.
Bueno, al menos el ojo humano sí lo hizo.
lunes, 19 de septiembre de 2016
La casa de atrás
En febrero de 2012 interesándome por la segunda guerra mundial y leyendo casos me tope con el diario de Ana Frank. Ya conocía a esa niña que se hizo famosa en todo el mundo porque escribía en su diario como una forma de escape a los momentos que estaba viviendo. Leyéndome ese diario de hace 60 años en mi ordenador esa noche de febrero la conocí por completo. Su amor a la vida, a la naturaleza, su curiosidad y su manera de ver las cosas me hizo conectar a ella de la manera que lo hace a veces estas personas, de las que dejan una huella dentro de ti.
No creía que algún día fuera a visitar el museo de Ana frank, ese museo donde van casi a diario unas cientos de personas. ¿Qué hubiera dicho Ana si ahora viera todo aquello?
Pero el destino quiso que yo acabara viviendo unos meses en los países bajos. Creo que si lo llego a planear o querer de verdad jamas hubiese estado allí. Porque yo estaba en Francia y de repente empujada por una serie de circunstancias estaba allí. El 19 de septiembre de 2014 me subí a un tren desde Den haag y me dirigí hacia Amsterdam a esa casa de atrás donde Ana vivió escondida durante la segunda guerra mundial en los años 40 compartiendo con otras siete personas su vida hace 70 años.
Yo ahora estaba dentro pisando ese suelo y recorriendo las habitaciones, el baño y la cocina...sintiendo cosas extrañas en mi interior. Todos los pensamientos de todo lo que leí hace dos años en ese diario se cruzaban en mi mente por milésimas de segundos mientras iba mirando las paredes. Las fotografías en las paredes, las cartas. Habían conservado el váter y un baúl viejo. Todo lo demás no estaba, Las habitaciones vacías, la cocina con su viejo fogón y las ventanas echadas a como debió de estar esos días de todos esos años para evitar ser descubiertos, daba de ese lugar una extraña sensación de estar atrapado. Dentro de la casa escuche las campanas y me acorde de la vieja iglesia que Ana mencionaba en su diario y me traslade a 1942 automáticamente.
Cuando estaba bajando las escaleras para terminar la visita por la casa una chica me señalo y me detuve, hizo que dirigiese mi atención hacia arriba y vi de que se trataba, Era el desván, donde Ana subía a contemplar las estrellas, donde experimento su primer beso con Peter y donde ella se sentía un poco mas libre. Le agradecí a esa chica que hizo que no me perdiera esa visión porque yo iba despistaba y no me acorde de ese desván y ella de entre todas las personas que estaban por allí me aviso. El árbol se podía ver desde abajo ya que no se podía subir, parecía que estuvieses allí en ese tiempo. Baje donde tenia una pantalla enorme donde se podían ver varios vídeos de famosos que contaban su experiencia en su visita al museo. Donde antes estaban las oficinas y los almacenes ahora había una tienda para que compraras recuerdos de tu visita ( y para sacarte tu dinero ) yo me lleve una replica del diario en holandés y dos fotografías, de Ana y de Otto. También había una serie de exposiciones con objetos reales donde también estaba el diario protegido en una urna, mis ojos se posaron en el unos segundos donde casi no recuerdo lo que vi y después seguí mi camino hacia el libro de firmas y casi todo lo que puse iba dirigido directamente hacia Ana. Antes de entrar en el museo pase unas horas dando un paseo por la ciudad de Amsterdam, es enorme así que no me dio las horas para recorrerla toda. Vi el barrio rojo con sus prostitutas, hice un tour de media hora siguiendo a un guía y a unas cuantas personas mas que contaba cosas de rincones interesantes, Comí en un lugar de comida árabe y me senté a contemplar las cientos de personas que ese día recorrían las calles. A la noche me dirigí a la estación de trenes y me fui de vuelta a casa.
Unas fotos de ese mismo día en Amsterdam




No creía que algún día fuera a visitar el museo de Ana frank, ese museo donde van casi a diario unas cientos de personas. ¿Qué hubiera dicho Ana si ahora viera todo aquello?Pero el destino quiso que yo acabara viviendo unos meses en los países bajos. Creo que si lo llego a planear o querer de verdad jamas hubiese estado allí. Porque yo estaba en Francia y de repente empujada por una serie de circunstancias estaba allí. El 19 de septiembre de 2014 me subí a un tren desde Den haag y me dirigí hacia Amsterdam a esa casa de atrás donde Ana vivió escondida durante la segunda guerra mundial en los años 40 compartiendo con otras siete personas su vida hace 70 años.
Yo ahora estaba dentro pisando ese suelo y recorriendo las habitaciones, el baño y la cocina...sintiendo cosas extrañas en mi interior. Todos los pensamientos de todo lo que leí hace dos años en ese diario se cruzaban en mi mente por milésimas de segundos mientras iba mirando las paredes. Las fotografías en las paredes, las cartas. Habían conservado el váter y un baúl viejo. Todo lo demás no estaba, Las habitaciones vacías, la cocina con su viejo fogón y las ventanas echadas a como debió de estar esos días de todos esos años para evitar ser descubiertos, daba de ese lugar una extraña sensación de estar atrapado. Dentro de la casa escuche las campanas y me acorde de la vieja iglesia que Ana mencionaba en su diario y me traslade a 1942 automáticamente.Cuando estaba bajando las escaleras para terminar la visita por la casa una chica me señalo y me detuve, hizo que dirigiese mi atención hacia arriba y vi de que se trataba, Era el desván, donde Ana subía a contemplar las estrellas, donde experimento su primer beso con Peter y donde ella se sentía un poco mas libre. Le agradecí a esa chica que hizo que no me perdiera esa visión porque yo iba despistaba y no me acorde de ese desván y ella de entre todas las personas que estaban por allí me aviso. El árbol se podía ver desde abajo ya que no se podía subir, parecía que estuvieses allí en ese tiempo. Baje donde tenia una pantalla enorme donde se podían ver varios vídeos de famosos que contaban su experiencia en su visita al museo. Donde antes estaban las oficinas y los almacenes ahora había una tienda para que compraras recuerdos de tu visita ( y para sacarte tu dinero ) yo me lleve una replica del diario en holandés y dos fotografías, de Ana y de Otto. También había una serie de exposiciones con objetos reales donde también estaba el diario protegido en una urna, mis ojos se posaron en el unos segundos donde casi no recuerdo lo que vi y después seguí mi camino hacia el libro de firmas y casi todo lo que puse iba dirigido directamente hacia Ana. Antes de entrar en el museo pase unas horas dando un paseo por la ciudad de Amsterdam, es enorme así que no me dio las horas para recorrerla toda. Vi el barrio rojo con sus prostitutas, hice un tour de media hora siguiendo a un guía y a unas cuantas personas mas que contaba cosas de rincones interesantes, Comí en un lugar de comida árabe y me senté a contemplar las cientos de personas que ese día recorrían las calles. A la noche me dirigí a la estación de trenes y me fui de vuelta a casa.
Unas fotos de ese mismo día en Amsterdam




jueves, 8 de septiembre de 2016
Muerte
Es la tercera vez que algo se rompe dentro de mi. Que destroza todos mis sentimientos, los quema, los bloquea y es como si estuviera fuera de mi cuerpo. fuera de todo el control.
Es increíble que me pase con personajes ficticios. Pero son tan reales a la vez porque los entiendes y te sientes conectada de alguna forma a ellos. Supongo que dejar de existir ha sido doloroso aunque no exista en realidad, como ya he dicho antes lo esta de alguna forma. Porque cuando muere un personaje así y otros existen y no te gustan, los odias. Te sientes terriblemente triste. Pero asi es la vida. la existencia , la inmortalidad nunca muere. Todo eso esta ahi mientras puedas recordarlo cada día. Ellos están vivos. Energia
Es increíble que me pase con personajes ficticios. Pero son tan reales a la vez porque los entiendes y te sientes conectada de alguna forma a ellos. Supongo que dejar de existir ha sido doloroso aunque no exista en realidad, como ya he dicho antes lo esta de alguna forma. Porque cuando muere un personaje así y otros existen y no te gustan, los odias. Te sientes terriblemente triste. Pero asi es la vida. la existencia , la inmortalidad nunca muere. Todo eso esta ahi mientras puedas recordarlo cada día. Ellos están vivos. Energia
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19:29 tengo ganas de copiar a papel todo lo que tengo por aqui por si algun dia se borra todo internet. Tengo cosas que no quisiera perder a...
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a ti ni siquiera te importaba la mirada de esa niña que le molestaba todo lo que hacias. Sentirte una mierda delante de todas esas personas...
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