Mi mente va muy deprisa cuando trato de sacar pensamientos.
Necesito dejarlos escritos porque son demasiado fuertes y hacen mucho ruido en mi cabeza.
Contare mi historia con el Titanic. Voy a intentar sacarla tal y como la siento porque normalmente no consigo sacarlo todo.
Cuando era pequeña, tenia ocho años, me tope con aquella película de James Cameron estrenada en diciembre de 1997.
Me fascino la historia en sí. Me enamore de Jack y Rose instantáneamente, de todos los personajes y sus historias. Jack era el principal, era normal, era un pequeña niña que me fascinaba el pelo rubio y aquellos ojos azules.
Me impactaba aquellas aguas, como lo había hecho con la historia de Moby Dick unos años atrás, por eso de pequeña mi color favorito era el azul, siempre contaba ese motivo, el agua azul de la historia de Moby Dick. Como siempre pienso, la mente de un niño es increíble.
Volviendo a mi historia con el Titanic. Volví al videoclub cientos de veces a por aquella película que aun no podía comprar, recuerdo que iba sola, del videoclub a casa y de casa al videoclub, ciento de veces, estaba fascinada por esa historia. Mi madre finalmente me la trajo a casa, siendo mía por siempre.
Muchos años después me olvide de verla, me olvide de Titanic, pero siempre estaba ahí cuando la gente hablaba de la famosa película, mi fascinación por aquella historia volvía en ese instante y volvía a pensar muchos sobre ello.
Estuve mucho tiempo sin volverla a ver, mis años en Mallorca jamas la volví a recordar y si lo hice fue en muy pocas veces.
A comienzos de mis veinte años empece de repente y sin ningún motivo en especial, tal vez mi curiosidad a investigar todo lo relacionado con la historia , esta vez en profundidad del Titanic. Lo lei todo, las historias de los pasajeros, sus vidas antes y después del Titanic, los que sobrevivieron, claro, su construcción, curiosidades, vi cientos de vídeos, documentales, El viaje de James Cameron al Titanic sumergiéndose a 3 mil kilómetros en las profundidades del océano atlántico para grabar el Titanic hundido....infinidad de cosas.
Irónicamente el bloque en donde vivo le dicen el Titanic porque la parte delantera es muy parecida a la proa de un barco transatlántico. Nunca lo había pensando mucho pero es curioso que el sitio donde he pasado los últimos 20 años se le llame Titanic por la gente del pueblo.
Seguí haciendo esto durante unos meses, porque como una vez pense, esta historia es tan grande como el mismo barco en aquel siglo, que parece no acabar y surgir mas historias que no sabia. Esto me paso hace solo tres días, el 10 de octubre.Historias como las de Jack Thayer, un sobreviviente que aquellos momentos tenia 17 años. No teniendo oportunidad de abordar un bote, tanto Thayer como Clyde, un amigo de Jack, tomaron posición en una barandilla a popa y empezaron a determinar cuando saltarían al agua midiendo la velocidad del hundimiento mediante la cuerda de un pescante vacío.
Aproximadamente a las 2 de la mañana del 15 de abril, ambos vieron que su situación era imposible de sostener y saltaron al agua no volviendo Thayer a ver a su amigo. Estando en el agua, Thayer describió los estertores de agonía del RMS Titanic ya que estaba cerca del casco a popa.
Él relató lo siguiente

El barco parecía estar rodeado de un resplandor mientras se hundía, a medida que lo hacía, un sinnúmero de crujidos y estampidos se oían, ruidos de metal desgarrándose, fuertes sonidos que provenían del interior ¿al soltarse las calderas? ¿o motores? de sus bases.
De repente toda la superestructura de su base pareció dividirse mientras la popa se alzaba, un embudo por el que podían caber dos automóviles, pareció formarse emitiendo una nube de chispas, en ese momento fui succionado por fuerzas hacia abajo y una especie de ola me atrajo en medio de restos flotantes a la superficie, apareciendo cerca de un bote volcado con personas arriba (el plegable B), me acerqué y pedí ayuda para subir, uno de los fogoneros me tendió una mano y pude subir.
Vi la popa alzarse con unas mil quinientas personas aferradas como racimos que caían al agua, ya sea en parejas o apiñados, las tres hélices estaban sobre nosotros, una explosión amortiguada se sintió y la popa se deslizó en silencio lejos de nosotros en el mar, las personas que quedaron el agua daban gritos y parecían emitir un zumbido de abejas"-
En septiembre de 1945 se suicidaría debido a una fuerte depresión por la muerte de uno de sus hijos que murió durante la segunda guerra mundial.
El argentino Edgard Andrew de 17 años
En 1911 viaja a Inglaterra para estudiar ingeniería mercantil. Un año después su hermano mayor Alfredo lo invita a Estados Unidos a vivir con él, a Edgad le pareció buena idea porque el conocía la ingeniería mercantil y podría ayudarle mucho.
Lo que selló el destino de Edgard fue una huelga del gremio del carbón. Su pasaje a Nueva York en el buque Oceanic que iba a zarpar el miércoles 17 de abril de 1912 se convirtió en papel inútil cuando la white star line canceló el viaje. Asi Edgard fue a las oficinas para cambiar su boleto para el Titanic en segunda clase.
Dos días antes de zarpar en el Titanic el 8 de abril de 1912 Edgard le escribiría a una novia que tenía contándole esto

"No puede imaginarse cuánto siento el irme sin verla y tengo que marchar y no hay más remedio. Figúrese Josey que me embarco en el vapor más grande del mundo, pero no me encuentro nada de orgulloso, pues en estos momentos desearía que el Titanic estuviera sumergido en el fondo del océano".
Una semana después él también estaría en el océano. No sobrevivió.
Su gesto final lo tuvo con una compañera del barco que se conocieron debido a que ella también tuvo que cambiar su boleto y no tener mas remedio que embarcarse en el Titanic. Edwina Troutt, apodada
Winnie.

Una maestra de Batch, Inglaterra, de 27 años, recibió el chaleco salvavidas de Edgard. El hundimiento provocaría grandes trastornos mentales a Edwina y nunca quiso hablar del tema, lo hizo después de 40 años contando este hecho.
FAMILIA ALLISON
Un rico empresario, Hudson Allison, su esposa,Bess Waldo Allison, su hija, Loraine Allison de tres años y su hijo Trevor Allison de 11 meses embarcaron en primera clase junto con sus cuatro criados, Sarah Daniels, George Swane, Amelia Brown y Alice Cleaver.
Necesito dejarlos escritos porque son demasiado fuertes y hacen mucho ruido en mi cabeza.
Contare mi historia con el Titanic. Voy a intentar sacarla tal y como la siento porque normalmente no consigo sacarlo todo.
Cuando era pequeña, tenia ocho años, me tope con aquella película de James Cameron estrenada en diciembre de 1997.
Me fascino la historia en sí. Me enamore de Jack y Rose instantáneamente, de todos los personajes y sus historias. Jack era el principal, era normal, era un pequeña niña que me fascinaba el pelo rubio y aquellos ojos azules.
Me impactaba aquellas aguas, como lo había hecho con la historia de Moby Dick unos años atrás, por eso de pequeña mi color favorito era el azul, siempre contaba ese motivo, el agua azul de la historia de Moby Dick. Como siempre pienso, la mente de un niño es increíble.
Volviendo a mi historia con el Titanic. Volví al videoclub cientos de veces a por aquella película que aun no podía comprar, recuerdo que iba sola, del videoclub a casa y de casa al videoclub, ciento de veces, estaba fascinada por esa historia. Mi madre finalmente me la trajo a casa, siendo mía por siempre.
Muchos años después me olvide de verla, me olvide de Titanic, pero siempre estaba ahí cuando la gente hablaba de la famosa película, mi fascinación por aquella historia volvía en ese instante y volvía a pensar muchos sobre ello.
Estuve mucho tiempo sin volverla a ver, mis años en Mallorca jamas la volví a recordar y si lo hice fue en muy pocas veces.
A comienzos de mis veinte años empece de repente y sin ningún motivo en especial, tal vez mi curiosidad a investigar todo lo relacionado con la historia , esta vez en profundidad del Titanic. Lo lei todo, las historias de los pasajeros, sus vidas antes y después del Titanic, los que sobrevivieron, claro, su construcción, curiosidades, vi cientos de vídeos, documentales, El viaje de James Cameron al Titanic sumergiéndose a 3 mil kilómetros en las profundidades del océano atlántico para grabar el Titanic hundido....infinidad de cosas.
Irónicamente el bloque en donde vivo le dicen el Titanic porque la parte delantera es muy parecida a la proa de un barco transatlántico. Nunca lo había pensando mucho pero es curioso que el sitio donde he pasado los últimos 20 años se le llame Titanic por la gente del pueblo.
Seguí haciendo esto durante unos meses, porque como una vez pense, esta historia es tan grande como el mismo barco en aquel siglo, que parece no acabar y surgir mas historias que no sabia. Esto me paso hace solo tres días, el 10 de octubre.Historias como las de Jack Thayer, un sobreviviente que aquellos momentos tenia 17 años. No teniendo oportunidad de abordar un bote, tanto Thayer como Clyde, un amigo de Jack, tomaron posición en una barandilla a popa y empezaron a determinar cuando saltarían al agua midiendo la velocidad del hundimiento mediante la cuerda de un pescante vacío.
Aproximadamente a las 2 de la mañana del 15 de abril, ambos vieron que su situación era imposible de sostener y saltaron al agua no volviendo Thayer a ver a su amigo. Estando en el agua, Thayer describió los estertores de agonía del RMS Titanic ya que estaba cerca del casco a popa.
Él relató lo siguiente
El barco parecía estar rodeado de un resplandor mientras se hundía, a medida que lo hacía, un sinnúmero de crujidos y estampidos se oían, ruidos de metal desgarrándose, fuertes sonidos que provenían del interior ¿al soltarse las calderas? ¿o motores? de sus bases.
De repente toda la superestructura de su base pareció dividirse mientras la popa se alzaba, un embudo por el que podían caber dos automóviles, pareció formarse emitiendo una nube de chispas, en ese momento fui succionado por fuerzas hacia abajo y una especie de ola me atrajo en medio de restos flotantes a la superficie, apareciendo cerca de un bote volcado con personas arriba (el plegable B), me acerqué y pedí ayuda para subir, uno de los fogoneros me tendió una mano y pude subir.
Vi la popa alzarse con unas mil quinientas personas aferradas como racimos que caían al agua, ya sea en parejas o apiñados, las tres hélices estaban sobre nosotros, una explosión amortiguada se sintió y la popa se deslizó en silencio lejos de nosotros en el mar, las personas que quedaron el agua daban gritos y parecían emitir un zumbido de abejas"-
En septiembre de 1945 se suicidaría debido a una fuerte depresión por la muerte de uno de sus hijos que murió durante la segunda guerra mundial.
El argentino Edgard Andrew de 17 años
En 1911 viaja a Inglaterra para estudiar ingeniería mercantil. Un año después su hermano mayor Alfredo lo invita a Estados Unidos a vivir con él, a Edgad le pareció buena idea porque el conocía la ingeniería mercantil y podría ayudarle mucho.
Lo que selló el destino de Edgard fue una huelga del gremio del carbón. Su pasaje a Nueva York en el buque Oceanic que iba a zarpar el miércoles 17 de abril de 1912 se convirtió en papel inútil cuando la white star line canceló el viaje. Asi Edgard fue a las oficinas para cambiar su boleto para el Titanic en segunda clase.
Dos días antes de zarpar en el Titanic el 8 de abril de 1912 Edgard le escribiría a una novia que tenía contándole esto
"No puede imaginarse cuánto siento el irme sin verla y tengo que marchar y no hay más remedio. Figúrese Josey que me embarco en el vapor más grande del mundo, pero no me encuentro nada de orgulloso, pues en estos momentos desearía que el Titanic estuviera sumergido en el fondo del océano".
Una semana después él también estaría en el océano. No sobrevivió.
Su gesto final lo tuvo con una compañera del barco que se conocieron debido a que ella también tuvo que cambiar su boleto y no tener mas remedio que embarcarse en el Titanic. Edwina Troutt, apodada
Winnie.
Una maestra de Batch, Inglaterra, de 27 años, recibió el chaleco salvavidas de Edgard. El hundimiento provocaría grandes trastornos mentales a Edwina y nunca quiso hablar del tema, lo hizo después de 40 años contando este hecho.
FAMILIA ALLISON
Un rico empresario, Hudson Allison, su esposa,Bess Waldo Allison, su hija, Loraine Allison de tres años y su hijo Trevor Allison de 11 meses embarcaron en primera clase junto con sus cuatro criados, Sarah Daniels, George Swane, Amelia Brown y Alice Cleaver.
Tras el choque, Hudson subió arriba para informarse. Mientras, Alice cogió a Trevor y salió a buscar a los demás sirvientes en segunda clase. Hudson regresó descubriendo que se habían ido. Acompañó a Bess y a Loraine hasta el bote 6 y se fue a intentar encontrar a los demás, Hudson regresó descubriendo que se habían ido. Acompañó a Bess y a Loraine hasta el bote 6 y se fue a intentar encontrar a los demás. El mayor Peuchen recordó al Montreal Daily Star:
"La señora Allison podría haber salido con perfecta seguridad, pero alguien le dijo que el señor Allison estaba bajando en un bote en el lado opuesto de la cubierta, y apresuradamente se alejó del bote con su pequeña hija. Aparentemente llegó al otro lado solo para descubrir que el señor Allison no estaba allí. Mientras tanto, el bote era bajado."
Hudson, Bess, su hija Loraine, y George murieron en el hundimiento. Trevor, el único de la familia que sobrevivio junto con su niñera moriría 17 años después por una intoxicación.
Se enterró junto a su padre, el único que pudieron encontrar en el mar. Nunca pudieron recuperar a su madre y a su hermana.
Fermina Oliva y el matrimonio Peñasco, tres de los diez españoles que viajaban en
el Titanic.
En el
atardecer del miércoles 10 abril de 1912, en Cherburgo Fermina Oliva de 39
años embarcó en el Titanic junto con los Peñasco que estaban celebrando su
luna de miel.
Aquella
noche cuando el Titanic choco Víctor de 24 años acudió a llamarla, ella era la
criada de ellos. Subió con el matrimonio a cubierta, donde les dijeron que el
accidente no se trataba de nada grave. Pero la noche pasaba y comenzaron a
bajar los botes. Fermina sólo se llevó, de entre tantos objetos de su
equipaje, una estampa de San José que tenía encima de su cama,
guardándosela bajo el salvavidas. Los tres esperaron en cubierta a subirse a un
bote. Cuando María Josefa de 22 años, la esposa, comprende que sólo podrán
embarcar las mujeres y los niños se abraza a Víctor y se niega en rotundo a
despegarse de su lado. Los esfuerzos de Víctor para persuadirla no resultan. Muy
cerca, La condesa de Rothes y Gladys Cherry presencian la terrible escena de
la separación de los recién casados. La condesa, conmovida, se atreve a
intervenir. Se acerca a la pareja y musitando confortadoras palabras en
italiano procura convencer a María Josefa de que entre en el bote. Pero ella,
sin dejar de llorar, se opone. Víctor, abrumado, la arroja en los brazos de la
condesa y de su prima. “Cuiden de ella” , les ruega. Quizás presintiendo que no
sobrevivirá, Víctor se despide para siempre de su esposa: “Pepita, que
seas muy feliz”
Desde el
bote 8, la condesa de Rothes contempla emocionada cómo Víctor Peñasco cae de
rodillas sobre cubierta en actitud de orar junto al sacerdote del barco.
Murió en
1969, nunca se caso ni tuvo hijos. Su señora lo haría tres años después.
Sidney nació el 9 de septiembre de 1910 en Inglaterra. Fue el hijo más joven del obrero Frederick Joseph Goodwin y su esposa Augusta. Tuvo cinco hermanos mayores: Lillian, Charles, William, Jessie, y Harold. La familia al completo pereció en el naufragio. El único cuerpo recuperado de la familia Goodwin fue el del pequeño, los marineros quedaron tan conmovidos al ver que ningún familiar lo reclamaba que el 4 de mayo de 1912 escoltaron personalmente el pequeño ataúd y pagaron por un monumento sobre la tumba, en memoria delniño desconocido. Su identidad fue un misterio hasta que en 2002 análisis de
ADN lo identificaron como el pasajero finlandés Eino Panula Viljami, pero
posteriores mejoras en los análisis demostraron que en realidad se trataba de
Sidney Goodwin
Una invitación para oficiar en la boda de su hermano menor William hizo que Byles buscase pasaje para Nueva York en RMS Titanic Ofició una misa en la mañana del hundimiento, 14 de abril, para los pasajeros de segunda y tercera clase en sus respectivos salones. El sermón fue sobre la necesidad de un salvavidas espiritual mediante la oración y los sacramentos cuando está en peligro de naufragio espiritual en momentos de tentación. A medida que el barco se hundía, ayudó a muchos pasajeros de tercera clase a alcanzar los botes salvavidas. Según se dice, por dos veces se negó a subir a uno. Hacia el final, recitó el rosario y otras oraciones, oyó confesiones, y se entregó a la absolución de los pecados de más de un centenar de pasajeros que se quedaron atrapados en la popa de la nave después de que todos los botes salvavidas se hubieran alejado. Su cuerpo, si es que fue recuperado, nunca fue identificado. Sus hermanos instalado una puerta en su memoria en la iglesia católica de Santa Elena, Essex.

El padre de Edith no sobrevivió al hundimiento y su cuerpo nunca fue identificado. El último recuerdo de Edith de su padre era en el barco vestido con una chaqueta eduardiana, con un puro en la boca y una botella de aguardiente en la mano mientras ella y su madre estaban siendo bajadas en el bote salvavidas.
Edith murió el 20 de enero de 1997, en un hogar de ancianos, a la edad de 100 años. En su cama había una fotografía de su padre, la cual aparecía con un sombrero de paja y una corbata de moño.
William Thomas Stead
Fue un destacado periodista, escritor y espiritista británico, pionero del periodismo de investigación y una de las figuras más controvertidas dentro del periodismo británico de la era victoriana.
Nacido en 1849 en Embleton, un pueblo de menos de 1000 habitantes a unos 50 kilómetros de la frontera entre Escocia e Inglaterra, todavía del lado inglés; fue precisamente su deseo por la paz el que le subió a bordo del Titanic, pues una conferencia en el Carnegie Hall de Nueva York era su destino final al otro lado del Atlántico. En ella seguramente hablaría de los temas tratados en las conferencias de paz de La Haya celebradas en 1899 y 1907 a las que asistió y que, como sabemos, no tendrían demasiado éxito, pues el comienzo de la Gran Guerra estaba muy cerca.
Con 62 años, la misma edad que el capitán del Titanic, W. T. Stead viajaba en la primera clase del Titanic con un billete que, al parecer, le habría costado 26 libras. Se dice que Stead habría pasado las últimas horas de su vida leyendo un libro tranquilamente en la sala de fumadores dispuesta para los pasajeros de su clase, como si hubiese aceptado su muerte incluso antes de asegurarse que ésta sería inevitable.
Y aunque testimonios como el de la señora de William Shelley, quien dice que Stead ayudó en la evacuación cuanto pudo para terminar rezando en la cubierta casi en estado de trance, desmitifican esta romántica idea de resignación ante la muerte, es algo que podría hasta haber sido verdad si pensamos en que William T. Stead había predicho el hundimiento del Titanic incluso años antes de que el gran crucero de la White Star existiese.
En marzo de 1886, más de 26 años antes de la famosa catástrofe, Stead publicó un artículo que se llamaba “Cómo el crucero de vapor se hundió en mitad del Atlántico, por un superviviente”. En esta historia, cuyo nombre ya nos sorprende, narraba las desventuras de un barco de vapor anónimo que con 916 pasajeros a bordo se chocaba con otro barco en mitad del Atlántico. Debido a que las regulaciones del momento tan solo obligaban a llevar botes salvavidas para 390 personas, el choque terminaba en tragedia. Stead terminaba su escrito diciendo: “Esto es exactamente lo que podría pasar, y pasará, si los cruceros zarpan sin botes suficientes.
“ Pero aún hay más. Una edición de 1892 de la revisita Review of Reviews que el propio Stead editaba publicó 20 años antes de la zarpa del RMS Titanic una historia de ficción sobre un crucero de la compañía White Star (sí, la del Titanic). En esta historia que se llamaba “Del viejo mundo al nuevo”, un vidente abordo del crucero Majestic sentía a otro barco chocar con un iceberg. Esta visión llevaba al capitán del Majestic a actuar con cautela, evitando así el hielo e incluso rescatando a los supervivientes del barco hundido.
Ruth Becker
El hermano de dos años de Ruth, Richard, contrajo la enfermedad en la India y Nellie decidió navegar a los EE.UU. con él, Marion de 4 años y Ruth. En 1907 la madre de Ruth había perdido a un hijo de tan solo 1 año y después había dado a luz a sus dos hermanos pequeños. Su marido se uniría con ella al año siguiente.
Subieron al Titanic como pasajeros de segunda clase.
Poco después de la colisión del barco con el iceberg a las 11:40 p.m. del 14 de abril, un miembro de la tripulación le dijo a su madre: "Hemos tenido un pequeño accidente. Lo van a solucionar, y entonces continuaremos el rumbo." Al darse cuenta de que el barco estaba seriamente averiado, Nellie llevó a sus niños arriba a la cubierta, pero le dijo a Ruth que volviera al camarote a coger algunas mantas.
El oficial James Moody ayudó a subir a Richard y Marion al bote 11, uno de los más atestados, pero no permitió a Nellie subir a él. Solo después de que se lo suplicara a un oficial, Nellie pudo subir al bote, pero Ruth no pudo. Nellie entonces gritó a su hija que subiera a otro bote salvavidas. Ruth más tarde consiguió subir al bote 13. Ya en el bote, Ruth repartió las mantas entre los pasajeros.
Nellie, Ruth, Marion, y Richard fueron rescatados por el RMS Carpathia. A pesar de que fue una lucha poder encontrar a su madre y hermanos en el barco, Ruth finalmente lo hizo. Llegaron a Nueva York el 18 de abril, y cuando un reportero preguntó a la señorita Nellie por la tragedia, esta le contestó: " Pregúntele a Ruth, ella le dirá todo"
Ruth murió el 6 de julio en 1990 a la edad de 90 años. el 16 de abril de 1994 sus cenizas fueron esparcidas sobre el lugar exacto del Océano Atlantico donde el Titanic se hundió ochenta y dos años antes
El motivo por el cual me puse de nuevo a leer sobre esta historia fue por un vídeo que descargue sobre 84 curiosidades sobre el Titanic, la mayoría sobre la película, de repente quise saber más, trasladándome mecánicamente a 1912. Hacía sumergirme en sus historias tanto que parecía estar allí con
ellos en esos momentos. Fue así que descubrí estas nueve historias que me
calaron muy hondo de horror y de una inmensa tristeza, pero también de algo mas que no se explicar con palabras.
Ese mismo día me puse a ver el documental lanzado en 2012 por James Cameron que es otro enamorado del Titanic the final Word que no sabía que existía. En ese documental discute con ocho profesionales de la historia del Titanic como fue el hundimiento. En este vídeo hay una reflexión maravillosa que hace Cameron sobre lo que significa el Titanic y del por qué impacta en algunos de nosotros y creo que aqui encontré el motivo por el que esta historia esta enterrada tanto en mí, igual que mis huesos.
Ese mismo día me puse a ver el documental lanzado en 2012 por James Cameron que es otro enamorado del Titanic the final Word que no sabía que existía. En ese documental discute con ocho profesionales de la historia del Titanic como fue el hundimiento. En este vídeo hay una reflexión maravillosa que hace Cameron sobre lo que significa el Titanic y del por qué impacta en algunos de nosotros y creo que aqui encontré el motivo por el que esta historia esta enterrada tanto en mí, igual que mis huesos.
“ Parte de la parábola del Titanic remite a la arrogancia, a la
prepotencia y en la sensación de que somos demasiado grandes para fracasar. ¿
No es la historia de siempre? Habia una vez una gran maquina, un sistema humano
que avanzaba tanto impulso que no pudo girar no pudo detenerse a tiempo para
evitar el desastre. Es lo que esta pasando ahora. El sistema humano que viajaba
a bordo de ese barco puede representar un microcosmo del mundo, con sus
distintas clases; la primera clase, la segunda clase y la tercera clase. El
mundo el que vivimos ahora tiene países desarrollados y países en desarrollo,
millones de personas que se mueren de hambre, serán las mas afectadas con el
próximo iceberg con el que choquemos que será el cambio climático. Podemos ver
ese iceberg justo delante de nosotros, pero no podemos girar por la inercia del
sistema, la inercia política, la inercia económica. Hay demasiada gente ganando
dinero con ese sistema, gracias a la forma en el que funciona este sistema. Esa
gente tiene en sus manos las palancas del poder y no esta dispuesta a
soltarlas. Hasta que no lo hagan no podemos evitar ese iceberg, y vamos a
chocar con el y cuando choquemos los ricos seguirán teniendo acceso a la
comida, a la tierra cultivable, al agua y a lo demás. Serán los pobres los que
viajan en tercera los que sufran el impacto como sucedió en el Titanic. Creo
que por eso esta historia fascina tanto a la gente, porque encapsula.
perfectamente el mundo y todos los espectros sociales. Pero hasta que nuestras
vidas corra un peligro real hasta el momento de la verdad, no sabríamos lo que
habríamos hecho”
1 https://plateadacomolaluna.wordpress.com/2015/10/28/65/?customize_changeset_uuid=233625ca-d571-4b72-be0b-1e47e446df4a
2 https://plateadacomolaluna.wordpress.com/2016/03/29/otra-vez-el-titanic/?customize_changeset_uuid=233625ca-d571-4b72-be0b-1e47e446df4a
Casi toda la información la he recogido de Wikipedia lo demás es mio.

