
Muy pocos finales de alguna historia del cine o de una serie que haya visto me deja en un estado como si de alguna manera me hubieran tocado e intentado arrancar algo dentro de mi. Recuerdo que algo así ya experimente con el final de el padrino y de la serie Hannibal.
Hoy paso con Bates Motel, una genialidad de serie basada en la obra de psycho de Robert Bloch y dirigida por Carlton curse y kerry Ehrin
en septiembre de 2016 me empece a ver la serie y me duro cinco días acabar las cuatro temporadas. No podía parar, me tenía clavada en la historia haciéndome irme muy lejos de mi plano físico, como en el ejemplo que pasa cuando estas leyendo un libro, la mente envuelve el momento para hacerlo
casi real.
Igual tampoco voy a idealizar tanto el momento.
Solo voy a dejar aquí el recuerdo de lo que me hizo sentir esta serie
supieron manejar muy bien la historia manteniéndose fiel a la original pero con un ritmo diferente que la hizo aun mas interesante.
De todas formas la serie es una joya.
Las actuaciones han sido sublime, especialmente las de Freddie Highmore y Vera Farmiga como Norman y Norma Bates. Que es un punto fundamental para que haya funcionado así de bien, la química que hay entre esos dos actores y el eterno cordón umbilical al que están unidos madre e hijo,








