Ayer por la noche me sentía desmotivada como si algo se hubiera abrazado a mi, algo deprimente. Me dormí con un dolor de cabeza que no había sentido nunca, a pesar de sentir dolor de cabeza sentía otro dolor, físico si, pero diferente. Y puede que sea coincidencia, pero yo no nací para las coincidencias no creo que el mundo este hecho de ellas. El caso es que hoy ha muerto Alan Rickman, no es otro ser humano que se ha marchado, su vida ha terminado aquí en la tierra, dejando un bonito recuerdo de su existencia en sus tantas películas y actos. Pero no deja de ser otra persona de tantas que se van. Y por qué estoy escribiendo esto? la verdad busco escribir para encontrar paz mental porque necesitaba escribir lo raro de a como me sentía anoche hasta despertar. Cuando me desperté, he aquí el misterio no dejaba de sentirme extraña, todavía me seguía ese dolor de cabeza y la verdad yo no soy de las que suelen tener dolores de cabeza, es mas, si me duele por alguna razón, al dormir y levantar al día siguiente, el dolor se va. Pero en esta ocasión no, y me pregunte, porque siempre estoy preguntándome a mi misma por todo. Me dije ¿ Por qué razón sigue el dolor de cabeza ? Y sin embargo cuando mi amiga me informo de la noticia de que Alan Rickman había fallecido, el dolor fue desapareciendo, leía la noticia, leía todos los tweets escritos diciéndole su ultimo adiós y el dolor iba desvaneciéndose. Todo podría ser por el impacto que mi cuerpo soltara en ese momento olvidando el dolor de cabeza, podría ser. No soy de las que se quedan impactadas por las muertes de un personaje publico o de alguna persona que no conozca pero esta vez como cuando Robin Williams murió, sí me impacte. Todo puede parecer estúpido al contar esto, pero es así como paso y tenia que soltarlo.
Ya no era solo su personaje en Harry Potter, su semblante cautivaba con su brutal caracterización en su carrera cinematográfica
Alan Rickman es sin duda uno de los mejores actores que alguna vez trabajar. Él es también, una de las personas más leal y más apoyo que he conocido en la industria cinematográfica. Estaba tan alentador de mí tanto en el set y en los años post-Potter. Estoy bastante seguro de que él llegó y vio todo lo que he hecho en el escenario, tanto en Londres y Nueva York. No tenía que hacer eso. Sé que otras personas que han estado en amistad con él durante mucho, mucho más tiempo que yo y todos dicen "si se llama Alan, no importa en qué parte del mundo que es o lo ocupado que está con lo que está haciendo, él 'pondremos en contacto con usted dentro de un día ". La gente crea percepciones de los actores sobre la base de las piezas que jugaron por lo que podría sorprender a algunas personas para aprender que, contrariamente a algunos de los más severa (o francamente aterrador) personajes que jugó, Alan fue extremadamente amable, generoso, autocrítico y divertido. Y ciertas cosas, obviamente, se hicieron aún más divertido cuando se entrega en su inconfundible contrabajo. Como actor fue uno de los primeros de los adultos sobre Potter a tratarme como un compañero más que un niño. Trabajar con él a una edad tan formativa fue increíblemente importante y voy a llevar a las lecciones que me enseñó para el resto de mi vida y carrera.Platós y escenarios de teatro son mucho más pobres por la pérdida de este gran actor y hombre. Daniel Radcliffe
There is so much that is matchless to remember about Alan Rickman. His career was at the highest level, as actor on stage and screen and as director ditto. His last bequest of his film “A Little Chaos” and his indelible performance as Louis 14th, should now reach the wider audience they deserve.Beyond a career which the world is indebted to, he was a constant agent for helping others. Whether to institutions like RADA or to individuals and certainly to me, his advice was always spot-on. He put liberal philanthropy at the heart of his life. He and Rima Horton (50 years together) were always top of my dream-list dinner guests. Alan would by turns be hilarious and indignant and gossipy and generous. All this delivered sotto, in that convoluted voice, as distinctive as Edith Evans, John Gielgud, Paul Scofield, Alec Guinness, Alastair Sim or Bowie, company beyond compare.
When he played Rasputin, I was the Tzar Nicholas. Filming had started before I arrived in St Petersburg. Precisely as I walked into the hotel-room, the phone rang. Alan, to say welcome, hope the flight was tolerable and would I like to join him and Greta Scacchi and others in the restaurant in 30 minutes? Alan, the concerned leading man. On that film, he discovered that the local Russian crew was getting an even worse lunch than the rest of us. So he successfully protested. On my first day before the camera, he didn’t like the patronising, bullying tone of a note which the director gave me. Alan, seeing I was a little crestfallen, delivered a quiet, concise resumé of my career and loudly demanded that the director up his game.
Behind his starry insouciance and careless elegance, behind that mournful face, which was just as beautiful when wracked with mirth, there was a super-active spirit, questing and achieving, a super-hero, unassuming but deadly effective.
I so wish he’d played King Lear and a few other classical challenges but that’s to be greedy. He leaves a multitude of fans and friends, grateful and bereft.-- Ian McKellen, London, 14 January 2016













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